Democracia La elección del domingo fue operada por tahures oficiales de grosera idoneidad. La orden fue secuestrar las boletas de Carrió y también de otros. Maniobra torpe pero efectiva. Ante la queja, venía una módica reposición, y minutos después la maniobra para ningunearlas otra vez. Las papeletas parecían puestas al tun tun ex profeso. No todas. [...]
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